El Archivo Diocesano de Zamora

Publicado el: 10/02/2013 / Leido: 3794 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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Fuente: http://www.laopiniondezamora.es


La cualificación jurídica de algunos obispos de Zamora los llevó a escenarios internacionales

 

Cada día sus manos tocan tesoros, algunos del año 1082. Son los miles de documentos que conforman el Archivo Diocesano de Zamora. José Carlos de Lera, su técnico, reivindica la importancia de este patrimonio y su puesta en valor.

-Durante el año pasado se contabilizaron 7.778 consultas de los archivos diocesano, catedralicio y parroquiales, un 45% más que en 2010 y con una media de 35 diarias. ¿La cada vez mayor afición a la genealogía sigue imparable? ¿Con la crisis y el aumento del paro ha aumentado el número de usuarios?

 

-El perfil del usuario no ha cambiado en exceso por la crisis. Hay muchos jubilados, fundamentalmente. El asiduo a un archivo que tiene horario de mañana obviamente o está jubilado o está en paro. Gracias a Dios tenemos más jubilados que parados. Lo que sí hemos detectado en los últimos años es que hay un incremento importantísimo, con 2.215 consultas más en dos años. Las consultas presenciales las han realizado 277 usuarios y el mes con mayor número fue agosto, con 993. Durante el último año se dieron de alta 147 investigadores con los que los usuarios inscritos ascienden ya a 1.602, según los datos obtenidos con el programa de gestión de usuarios de la Junta de Castilla y León.

 

-Entre las nacionalidades de los usuarios encontramos también a personas procedentes de Argentina, Canadá, Chile, Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Portugal. ¿Qué buscan?

 

-Siete de cada diez lo hacen por búsquedas genealógicas y los otros tres llegan al Archivo de Zamora por investigaciones profesionales. La sección del archivo diocesano que recibe más consultas es la de los archivos parroquiales, con un 90,76% del total, un 5% más que en el año anterior. En cuanto a los temas de investigación sigue siendo la genealogía el que alcanza un porcentaje más alto con el 78,85% del total de consultas, y ha aumentado respecto a 2011 (72,29%). Le siguen los trabajos académicos con un 11,75%, aunque han bajado el porcentaje frente al año anterior, en el que alcanzaron el 21% del volumen total de las consultas. Hay que recordar que la concentración de los archivos parroquiales fue un proyecto que se puso en marcha en los años ochenta con la catalogación de los fondos, lo que ha posibilitado su conservación, organización y descripción. Antes el acceso a la documentación de las parroquias era mucho más complejo.

 

-¿La Universidad recurre cada vez más a estos documentos?

 

-Una cosa son las consultas presenciales que realizan los usuarios en la propia sala de investigación, y otra la proyección cultural del propio archivo. Esa proyección cultural está relacionada con el campo de la docencia en las universidades, como la de Salamanca y Valladolid. Han llegado alumnos que han podido conocer los fondos de los archivos y se les ha podido asesorar sobre ellos e incluso apuntar posibles campos de investigación. Normalmente estas experiencias son muy exitosas, porque los archivos eclesiásticos aún no son tan conocidos en la docencia universitaria como merecen.

 

-En las últimas décadas también han recurrido a los archivos parroquiales descendientes de emigrantes zamoranos en distintos países del mundo que buscaban certificar sus orígenes para obtener la nacionalidad e incluso acceder a pensiones.

 

-Aunque ya han descendido, ha habido numerosas peticiones de descendientes de emigrantes zamoranos que necesitan acreditar su origen español. Hablamos de una tercera y cuarta generación, y el problema es muchas veces la falta de información. En ocasiones nos remiten una petición de una partida de nacimiento en Castilla La Vieja. Tenemos más de trescientas parroquias y lo que intentamos es pedirles que recaben toda la información posible y así poder colaborar. Pero con los datos mínimos se les ha podido ayudar y han conseguido la nacionalidad.

 

-¿Dónde restauran los documentos más deteriorados?

 

-Con frecuencia en el Centro de Restauración de Simancas. El año pasado restauraron el primer documento parroquial que tenemos, que es el acta de consagración de la Iglesia del Espíritu Santo, que en 2011 cumplió 800 años. Es una joya, porque en muy pocas ocasiones se conservan documentos de consagración de las iglesias medievales. En este caso hablamos del siglo XIII, de 1211. Ya si nos referimos al conjunto de los archivos, el original más antiguo que conservamos data de 1082. Se trata de un pergamino en el que se alude por primera vez de forma documental a la Puerta de Olivares.

 

-¿De alguna forma los párrocos se convirtieron en cronistas de la época a través de los libros parroquiales y las anotaciones marginales que hacían en los mismos?

 

-El caudal más importante de información que tienen los pueblos son los archivos parroquiales. No solo son los libros sacramentales, sino otros documentos como los libros de fábrica y demás en los que aparecen anotaciones muy importantes y claves para entender la sociedad del momento. Lo que sí es cierto es que la personalidad de cada cura se refleja en estos textos, y en algunos de ellos los párrocos hablan hasta de cómo era la gente de la localidad. Luego estos libros parroquiales eran supervisados por el obispo cada ciertos años, aunque hubiera sido muy interesante que los curas hubieran incluso escrito la crónica diaria.

 

-En sus años de investigador habrá encontrado muchas curiosidades en esas anotaciones.

 

-Muchas. Hay una partida de nacimiento del siglo XVIII en la que aparece asentado el sacramento de bautismo de un niño sin padre. Y en la propia estructura de la partida de nacimiento, el párroco indica cómo el alcalde se ocupó de averiguar quién era el padre descubriendo que se trataba del barbero del pueblo, un hombre casado. Todo consta en ese documento y es probablemente de lo más curioso que he encontrado. Posteriormente hubo un reconocimiento del hijo.

 

-¿Existe patrimonio documental de la diócesis fuera de ella?

 

-Por lo que respecta al clero secular hay muy poco fuera y lo tenemos controlado. En el Archivo Histórico Nacional se custodian una docena libros parroquiales y también tenemos unidades documentales procedentes del Archivo Catedralicio de Zamora y que terminaron allí por el proceso de la desamortización. De lo que sí tenemos abundante documentación en los archivos nacionales es del clero regular, es decir documentación monástica, que en su mayoría está fuera de Zamora desde la desamortización del siglo XIX. Lo importante de los archivos no es el documento aislado, sino el conjunto. Los archivos son un conjunto orgánico de documentos que una institución jurídica ha ido generando y conservando. Por eso los archivos de la Iglesia son tan valiosos, por la importancia de la institución, el peso de esa institución en la sociedad en la historia; por su unidad desde los siglos medievales hasta la actualidad, sin fracturas.

 

-Todos los archiveros se llevaron las manos a la cabeza con el robo del Códice Calixtino, finalmente recuperado. ¿En general son seguros los archivos diocesanos dado el valor histórico de los documentos que custodian?

 

-Yo creo que en general sí está segura esta documentación. Tenemos sistemas contra robos, incendios? De todas formas algunos de estos robos, como los del Códice Calixtino, sirven para concienciar del valor que tienen estos documentos. Hay un desfase entre la valoración del patrimonio monumental artístico de la Iglesia y el patrimonio documental, mucho menos conocido.

 

-¿El de Zamora es uno de los archivos más importantes de la región?

 

-Sí. Algo que hizo mucho daño a estos archivos fue la Guerra Civil. En las zonas llamadas nacionales evidentemente sufrieron menos o prácticamente nada. El volumen de los documentos en Zamora es uno de los más importantes de Castilla y León, y en cuanto a calidad de la documentación también.

 

-Los clérigos de Zamora juzgaron causas incluso de política internacional, como el cumplimiento del testamento del Rey Sancho de Portugal en 1211. ¿El hecho de que obispos y clérigos de Zamora fueran nombrados jueces de distintos pleitos ha sido clave en esta posición destacada de Zamora?

 

-Sí, porque algunos obispos del siglo XII y XIII como Martín I, Martín II y el obispo Suero tuvieron un papel muy destacado en este sentido, y de todo ello hay constancia documental. Esa cualificación jurídica de los obispos los llevó a estar en escenarios que otros obispos nunca alcanzaron. La influencia de Roma en las iglesias locales zamoranas en el siglo XII fue una realidad.

 

-El investigador Peter Linehan centra su libro Las Dueñas de Zamora. Secretos, estupro y poderes en la Iglesia española del siglo XIII, en un acta de 1279 localizada en el Archivo de la Catedral de Zamora y en el que se recogen los testimonios e interrogatorio de treinta monjas del Monasterio de Las Dueñas que manifiestan haber sufrido acosos sexuales por parte de los frailes dominicos. ¿Qué importancia tiene en la historia de la Iglesia un documento de estas características?

 

-Este eminente historiador ya había tocado el tema a principio de los años 70 en su tesis doctoral. El documento al que mencionas es el acta de la visita, efectuada por el obispo Suero, y los abades de Moreruela y Valparaíso, al monasterio en donde realizan una «inquisitio»,una investigación, a través del interrogatorio a las monjas para esclarecer la división de la comunidad: unas a favor de la obediencia canónica al obispo y otras a favor de los frailes dominicos. En ese contexto algunas monjas pro obispo declararon acosos de los frailes además de exponer otros problemas relativos a la disciplina. El autor además de sopesar la credibilidad de todos estos testimonios va mucho más allá, y demuestra cómo sucesos locales llegaron a destituir al Maestro General de la Orden de Santo Domingo como fue Fray Munio por el papa Nicolás IV. Lo que subyace es cómo fue el proceso de instauración de los frailes en el siglo XIII frente a la autoridad del poder secular representado por los obispos. El obispo Suero fue notario de Alfonso X antes de su promoción episcopal, y su formación jurídica la plasmó en la valoración de los documentos, como lo demuestra el volumen documental de su episcopado, el más importe de los episcopados de su tiempo.

 

-¿Cuál es el próximo proyecto del Archivo Diocesano?

 

-La elaboración de una guía y una página web en la que los usuarios puedan conocer los fondos de los que pueden disponer.

El archivo diocesano ha participado en la Exposición Monacatus. Una nueva edición de Las Edades del Hombre, celebrada en Oña (Burgos) entre los meses de mayo y noviembre de 2012, con el préstamos del libro Tumbo del monasterio de Valparaíso, además de otros objetos del patrimonio artístico de la diócesis zamorana. A nivel local el Archivo Diocesano y Catedralicio ha colaborado de forma significativa con el préstamo de documentos en la exposición Rosa Excogida: 950 aniversario de la Virgen de la Concha. Esta muestra, en el Museo Etnográfico ha sido organizada por la cofradía de Nuestra Señora de San Antolín o de la Concha.

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