Epidemiología de la Tuberculosis en Argentina. Experiencia de visita a los servicios de Salud. Dificultades en el registro de la información

Publicado el: 12/10/2019 / Leido: 323 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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“Epidemiología de la Tuberculosis en Argentina. Experiencia de visita a los servicios de Salud. Dificultades en el registro de la información”


 

Resumen CV

Dra Lorena Mariel Hussein. Médica Generalista y de Familia

Médica en Atención Primaria de la Salud Centro de Salud San Martin de Porres. Santa Fe. Docente tutora alumnos de la Práctica Final Obligatoria de 6to año Medicina, UNL, y miembro del cuerpo docente de materia optativa Tuberculosis infantil UNL. Residente de Epidemiología en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (I.N.E.R.) “Dr. Emilio Coni” de la Administración Nacional de Laboratorio e Instituto de Salud (A.N.L.I.S) . Miembro Comisión Científica FARA

En Argentina en el año 2018 se notificó un total de 11.664 casos de TB al SNVS, resultando en una tasa de 26,21 casos cada 100.000 habitantes y hubo 486 muertes por TBC en Argentina.

La notificación de casos de tuberculosis hasta fines de mayo de 2019 fue de 275 en menores de 15 años y 304 de 15 a 19 años, cifras, ambas, más bajas que las notificadas para el mismo período de 2018: 5,5% menos en el grupo de menores de 15 años y 23% menos en el grupo de 15 a 19 años. Los casos menores de 15 años se notificaron en 21 jurisdicciones y los de 15 a 19 años en 22 (en 2018 se notificaron los casos en 21 y 22 jurisdicciones, respectivamente).

La información sobre el resultado del tratamiento continuó mejorando en el grupo de menores de 15 años, en coincidencia con uno de los objetivos de la iniciativa de tuberculosis pediátrica y adolescente. A pesar de esto, falta la información del resultado del tratamiento en prácticamente la mitad de los casos (49%).

En Argentina el total de casos sin información del resultado del tratamiento corresponda a 1326 casos para el año 2017.

En el grupo de 15 a 19 años, la falta de información sobre el resultado del tratamiento se incrementó, pero, en un porcentaje bajo: hubo 0,2% más casos sin información que para el mismo mes del año anterior. Dado que la falta de información afecta a uno de cada dos casos, resulta fundamental fortalecer las acciones de seguimiento del tratamiento en este grupo de edad, para garantizar que aquellos que ya llevan ocho o más meses desde la fecha de notificación continúan en tratamiento.


 

La fuente de información surge de los datos que se descargan de las bases del módulo de TB del SNVS, consolidada y sistematizada en el INER “Dr Emilio Coni” responsable de la vigilancia de la TB en el país en el marco del Programa Nacional de Tuberculosis.


 

Notificación y Sistema de Registro en los Servicios de Salud

El sistema de registro e información en Tuberculosis se encuentra inserto en el marco del SNVS. Recopila a nivel nacional la información de los casos detectados y tratados en las provincias, y constituye la base a partir de la cual se obtienen los datos que permiten conocer la situación de esta enfermedad, así como evaluar su evolución y programar las acciones que se deben llevar a cabo para reducir su impacto y lograr su control.

Toda la información que se busca recoger en el sistema de información de Tuberculosis es la que se acordó como necesaria tanto para la programación de actividades de control como para la evaluación de los logros de las estas actividades programáticas.

El seguimiento continuo de la situación de la tuberculosis, por otra parte, es fundamental no solamente para conocer su evolución sino para evaluar en qué medida las intervenciones que se aplican están logrando el objetivo de reducir el problema en la población. Este seguimiento requiere disponer de información adecuada y en cantidad limitada, para no sobrecargar al sistema de salud con la generación, procesamiento análisis de más datos que los necesarios.

La información a recoger y consolidar es obtenida a partir del registro de datos de obtención rutinaria en los centros de tratamiento de TB y en los laboratorios de la red.

Estos datos son recogidos por el personal en los servicios de salud mientras realizan sus actividades diarias de atención, y registrados en fichas específicas (formularios estandarizados en papel) que, o bien se ingresan directamente al SNVS, o bien se derivan a una unidad de atención mayor, o a otra sección dentro del mismo establecimiento, con acceso a conexión informática por internet a dicho sistema.

Mantener los registros completos y realizar su seguimiento diario permite detectar posibles abandonos a tiempo de manera de poder implementar estrategias para recupero del paciente.

También el registro adecuado favorece la comprensión de la realidad y contexto social del paciente para entre otras acciones pertinentes investigar posibles contactos así como evitar los diagnósticos tardíos y las formas clínicas avanzadas. Finalmente, el uso del registro facilita el trabajo de cualquier profesional de la salud que debe retomar el caso cuando se realice la transferencia de pacientes a otros establecimientos de salud o cuando asuma el seguimiento otro servicio de salud.

En epidemiologia una de las premisas esenciales es producir información para la acción. (…)En este contexto “se refiere a una forma de almacenamiento, procesamiento, evaluación, transmisión, distribución y diseminación de la información con vistas a la creación de riqueza y en la definición de la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos”1


 

La TBC es un problema de salud pública no resuelto en el mundo ni en nuestro país. Un tercio de la población mundial está infectada con el Mycobacterium tuberculosis. La TB es una enfermedad marcadora de pobreza: el 95% de los casos se registra en países en vías de desarrollo y un 98% de las muertes se observa en esos países.

En nuestro país, aproximadamente 4 de cada 100 personas que consultan por síntomas respiratorios tienen tuberculosis. Este porcentaje varía entre 1,1% y 8% según zonas de mayor o menor incidencia.

La OMS y OPS impulsan la campaña “Estrategia Fin de la TBC” y tiene como objetivo poner fin a la epidemia mundial de tuberculosis reduciendo el número de muertes en un 95% y la tasa de incidencia en un 90% entre 2015 y 2035 y consiguiendo que ninguna familia tenga que hacer frente a gastos catastróficos debido a la tuberculosis. 
La Estrategia fue adoptada por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2014.

El pasado 28 de junio se realizó en la ciudad de Santa Fe y Paraná un Taller de capacitación en la revisión epidemiológica de tuberculosis (EPI-Review).

El EPI Review es una actividad destinada a describir y analizar los sistemas actuales que brindan información sobre la tuberculosis en la población, Se fundamenta en la necesidad de fortalecer la calidad y la cobertura de la información que permite el seguimiento de los indicadores clave contemplados en los Objetivos para el Desarrollo Sostenible referidos a tuberculosis y en la estrategia “Fin de la Tuberculosis”.

En una primera parte se realizó un repaso de la epidemiología de la tuberculosis, de las intervenciones propuestas para el control de la enfermedad, del sistema de registro de la información y de los indicadores propuestos para el seguimiento y evaluación de los resultados.

Y en una segunda parte la visita a los servicios de salud. Y de los diferentes niveles de atención, tanto ambulatorios como hospitalarios, y sus niveles de gestión (local, regional y central). En estas visitas se analizó, en conjunto con el personal de cada nivel, la práctica habitual de atención, registro de la información sobre la búsqueda de casos, la evaluación y diagnóstico, el control de contactos, el seguimiento y la evaluación del tratamiento y la notificación.

De la visita los servicios de salud en el primer nivel y 2do nivel de atención se observó cómo debilidad en el procedimiento del registro la falta de una sistematización y se evidenció una disparidad en cuanto al registro de la información, evidenciándose que el registro se encontraba en la historia clínica, o en la ficha de evaluación de tratamiento, o en el libro del “sintomático respiratorio”, o en el sistema S.I.C.A.P, y algunas veces apelaba a la memoria del personal (enfermera, médico o personal administrativo).


 

Es en este punto que nos detenemos en lo que concierne a la importancia del registro que asegure no solo la calidad del dato, sino que ese dato esté disponible y cómo se organiza esos instrumentos para la recolección del dato. En la actualidad, los Sistemas de Información de los Poderes Públicos, las instituciones creadas para facilitar información especializada, los avances tecnológicos aplicados a los documentos y a la Documentación; han ampliado el campo de conocimientos sobre distintos procedimientos, técnicas y leyes utilizadas por los Archivos. Los documentos se constituyen: como testimonios fieles del hombre, como testimonios de su conducta, como testimonios de su trascendencia manifiesta; determinada por aspectos: psicológicos, culturales, sociales, históricos, religiosos, sobre todo como una manifestación permanente de su conocimiento.2

Esta actividad nos permitió conocer todo el recorrido que realiza el paciente en su trayecto desde que asiste para recibir la asistencia hasta el diagnóstico de su enfermedad. Cada paso que ha realizado ha generado un registro de cada acto: la dificultad detectada es la pluralidad de sistemas de registros que son quizás resolutivos en esa instancia administrativa y podríamos decir burocrática, y de las actividades que tienden a ritualizarse e institucionalizarse: no es raro escuchar “siempre se hizo así”, y se mantiene esa costumbre que muchas veces no es efectiva o no responde a las necesidades de la institución siendo el fin que tenemos desde las instituciones de salud la atención y prevención integrada y centrada en el paciente que busca mejorar su calidad de vida, significando para el paciente muchas veces un obstáculo burocrático recibir la atención adecuada; sin perder desde el punto de vista epidemiológico la notificación obligatoria de la enfermedad.

Se ha generado en este proceso información que por diferentes motivos operativos no logra centralizarse, y es información que se “pierde” en ese circuito, generando luego sobrecarga y tiempo que se debe ocupar en recuperar desde las distintas áreas de ese circuito de información y a veces sin retroalimentación entre los diferentes sectores que intervinieron en la recuperación de ese dato y que se trata de localizar prácticamente de manera artesanal, no solo para el paciente que busca un diagnóstico y tratamiento para su enfermedad y su recuperación, sino por la notificación obligatoria de parte del personal de salud.

Por esta razón en los últimos años se ha puesto especial énfasis en el fortalecimiento de las actividades en el uso de procedimientos estandarizados y la revisión del proceso de generación de los datos necesarios que surgen de las actividades de atención y control.

Citando a Arévalo Jordán: “… En cada institución participan personas que provienen de una realidad socio - cultural transmitida posteriormente en las costumbres institucionales y plasmadas en cierta forma sobre los documentos, que se convierten en portadores de significación propia, manifestando su vivencia de la realidad”.

Las instituciones de salud se encuentra inserta en una realidad socio - institucional más amplia, donde existen otras instituciones, con las cuales se producen relaciones características del medio y en este contexto es fundamental establecer sistemas de apoyo teniendo en cuenta las necesidades y prioridades para abordar los diferentes determinantes sociales y sanitarios vinculados a la problemática de la TBC.

Desde la perspectiva archivística supone no solo el compromiso por la salud pública, sino que para llevar un correcto nivel de eficiencia funcional y eficacia en la disponibilidad del dato y su notificación, es necesario tener conocimiento de la estructura de la institución, a fin de establecer las responsabilidades en los distintos niveles, conocer el grado de apoyo de algunos sectores, actividades a encomendarse a otros, lo que puede poner en evidencia la falta de conocimiento de la organización administrativa del hospital.

Además se requerirá replantear los hábitos, rutinas, estados consuetudinarios y normas anteriores, el carácter burocrático que dificultan no solo la disponibilidad de la información, sino que ha sido muchas veces un obstáculo para el paciente que busca una solución a su problema y quizás sea uno de los motivos de las pérdidas de seguimiento de los pacientes tratados.


 


 


 


 


 


 


 

Bibliografía

Boletín Situación de la Tuberculosis en menores de 15 años – Junio 2019.

Tuberculosis en las Américas 2018. Washington, D.C. : OPS, 2018.

Documento de notificación de casos de Tuberculosis en la República Argentina. Período 1980-2017. http://www.anlis.gov.ar/iner/?page_id=1681

Boletín sobre TBC en la Argentina, nro2. Marzo de 2019. Ministerio de Salud y Desarrollo Social. Presidencia de la Nación.

AREVÁLO JORDÁN, Víctor Hugo Planificación general de los archivos. Santa Fe: Visión Libros, 2001

Normas Técnicas. Programa Nacional de Tuberculosis. Año 2013

Guía para el fortalecimiento de la vigilancia de la salud en el nivel local. Ministerio de

Salud de la Nación. Año 2013

Revista Institucional: “50 años del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Dr.Emilio Coni.”

Emilio Coni”. Anlis. Ministerio de Salud. Presidencia de la Nación.

Indicadores claves de la situación epidemiológica de la TBC en Argentina. Agosto 2019

http://www.anlis.gov.ar/iner/wp-content/uploads/2019/08/InformeMensual_Agosto2019.pdf


 

1 Libro verde sobre la Sociedad de la Información en Portugal(1997)

2 ARÉVALO JORDÁN, Víctor Hugo. Teoría, Fundamentos y Práctica de la Archivología. Asociación de Archiveros de Santa Fe. Santa Fe. Argentina. 1991

 

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