El Manuscrito Egipcio

Publicado el: 23/06/2013 / Leido: 4084 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

Compartir:
El Manuscrito Egipcio
Por Adrian Velayos

Durante la Semana Santa es muy común que la mayoría de los canales de televisión incluyan entre su programación alguna película sobre la vida de Jesucristo, sus últimos días, la Última Cena, su proceso de torturas y por último la Crucifixión. Año tras año suelen ser las mismas películas, con las mismas tramas, sabiendo todo casi de memoria como fueron los hechos que, sacados de los libros que componen la Biblia, nos relatan todo lo acontecido en los últimos días del Mesías.Cuando creíamos saber prácticamente todo lo relacionado con aquellos días y la Última Cena nos sorprenden con nuevas revelaciones que nos dan un enfoque bastante distinto a cómo fue y ocurrió.Según ha podido traducir el profesor Roelof van den Broek, un antiguo manuscrito egipcio escrito en copto y datado en hace 1.200 años aproximadamente, ha desvelado algunos datos hasta ahora desconocidos sobre la personalidad del propio Jesús y de algunos hechos acontecidos previamente a la noche que fue apresado para ser llevado a la Cruz. Con lo primero que nos encontramos es con un baile de fechas, ya que hasta ahora se situaba la acción de la Última Cena en un jueves y en el manuscrito se señala que fue dos días antes: el martes. De ser así, haría variar por completo el calendario de Pascua, tal y como se ha estado celebrando hasta ahora.Según van den Broek, el manuscrito también explica el motivo por el cual Judas besó en la mejilla a Jesús para así señalar quién de todos era a la hora de ser apresado. Pero la razón no es porque el Mesías era alguien desconocido para los que habían ido hasta allí para apresarlo, sino porque tenía la habilidad de poder transformarse, cambiar de formas, fisonomía e incluso volverse invisible.Y así también consta en otra parte del manuscrito en la que relata un sorprendente y previo encuentro entre Poncio Pilatos y Jesús unos días antes en la propia casa del prefecto romano, donde cenaron juntos, hablaron previamente del asunto que se avecinaba de pagar todos los pecados de la Humanidad, entonces aquí el relato dice que Pilatos le ofreció sacrificar a su propio hijo, pero Jesús declinó el ofrecimiento y agradeció el gesto indicándole que él podía asumir ese sacrificio y se volvió incorpóreo ante los ojos del romano.A pesar de las nuevas evidencias que ofrece el manuscrito, descubierto hace un siglo pero que ha permanecido en manos de un coleccionista privado hasta hace bien poco, el propio profesor van den Broek afirma que no todos los hechos tenían que haber sucedido de este otro modo, apuntando que algunas de ellas llegaron a través del boca a boca de los que vivieron en esa época para ser recogidos unos siglos más tarde.Cabe destacar que en la Iglesia Copta existía cierta devoción hacia la figura de Poncio Pilatos, lo que no es de extrañar que a través de las escrituras realizadas por aquel entonces se le alabase y quedase en buen lugar y no la visión sobre él que el cristianismo ha mostrado a lo largo de la historia.Nuevamente como decimos en esta humilde columna, el humano no conoce su propio pasado y lo que es peor, no conoce los fundamentos y orígenes de sus credos, lo cual es fundamental para la construcción de una sana sociedad. Nuevos problemas para la actual Iglesia y ya pensando en el futuro, en la publicación por internet de los Manuscritos del Mar Muerto donde Jesús no fue exactamente como pensamos y sus ideas difieren mucho de cómo nos hizo creer la Iglesia.El Manuscrito Egipcio o Copto sumado a los del Mar Muerto tendría que desencadenar una sinergia en la Humanidad y exigir que la Iglesia abra los archivos y descubramos quien fue Jesús en realidad y qué pasó en aquella época. Y para terminar, créame que la intención no es ser cruel, pero podría existir la posibilidad de que Jesús no haya existido jamás.

http://www.eldebate.com.ar/despliegue.php?idnoticia=71237&idseccion=18

Publicado el: 23/06/2013 / Leido: 4084 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

Compartir:
Dejar comentario

Comentarios