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EL CIA, LOGROS Y FUTURO

Publicado el: 22/02/2013 / Leido: 4607 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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EL CIA, LOGROS Y FUTURO

 

9no. Congreso Internacional

de Archivos, Londres, 1980

Eckhart G. Franz

 

                1. Introducción: Fundación e Historia de CIA.

 

                El comienzo de la colaboración internacional en el campo de archivos es anterior a la Primera Guerra Mundial. El primer "Congreso Internacional de Archivistas y Bibliotecólogos"se realizó con motivo de la exposición mundial de 1910 en Bruselas. Los temas discutidos, la transferencia oficial de documentos, el principio de procedencia, la publicación de guías de locvalización de archivo, la gestión de archivos y el entrenamiento de los archivistas, los problemas de los archivos no gubernamentales, así como también los archivos administrativos, los problemas de consevación y restauración que se han difundido notoriamente en esta época contemporánea. Al estallar la guerra se interrumpió el trabajo de la "Comisión Permanente" que ya se había establecido y deb;ía organizar potros congresos cada 5 años. Pasaron más de 10 años después dela guerra antes de que aparecieran nuevas iniciativas. "La International Comission for Historical Science" creó en 1929 unas "Comisión de Archivos" que constaba de archivistas e historiadores y que se interesó principalmente en los problemas para facilitar el uso de los archivos. El "Comittee for Intellectual Cooperation" (CICI), fundó emn Paris 1922, como un precursor directo de la Organización posterior de la UNESCO, el "Comité Técnico de Archivisatas" de 1931 como resultado de un memorando de la delegación Alemana. Los puntos más importantes en este programa fueron, un vocabuklario internacional sobre arcdhivos, el cuál nunca salió de su bosquejo, y una guía internacional de archivos, cuyo primer volúmen apareció en 1934. Este inicio de una organización internacional de archivos, junto con un congreso internacional de archivos planeada para 1934-35 en Roma, fue derrumbado por el aumento de las tenciones políticas que ocasionaron la Segunda Guerra Mundial.

 

                Las experiencias de la guerra y las numerosas perdidas iremplazables en nuestra herencia aechivística, fueron el punto de partida para realizar nuevos esfuersos, realizados inmediatamente después de terminar la guerra, por el Archivo Nacional de los Estado Unidos, el cual se había creado, hacía sólo unos 10 años. Fue esta iniciativa la que finalmente hizo que se fundara el Consejo Internacional de Archivos. En septiembre de 1946, al Comisión de los Estados Unidos para la UNESCO adoptó el “Programa de Archivos Propuesto por la UNESCO”, citaba como los principales objetivos de una nueva organización profesional internacional a establecerse en el campo archivístico, la “rehabilitación de los documentos dañados port la guerra”, y la protección de los archivos ante los daños bélicos en el futuro, el; rol de los archivos ebn los tratados internacionales de paz y la “conservación de archivos del gobierno internacional”además de cuestiones técnicas tales como el manejo de datos en masa y nuevos tipos de documentación, archivos de fotografías y el “intercambio internacional de fascimiles fotográficos”, una terminología archivística uniforme, la cooperación en el entrenamiento de los archivistas, mejorar las guías de localización y l;a preparación de una nueva guía internacional de archivos.

 

                En respuesta las propuestas Americanas, el informe adoptado por la Primera Conferencia General de la UNESCO en Paris a finales de 1946 recomendaba la creación de una “organización internacional de archivistas profesionales”. El siguiente paso, también original de América, fue la distruibución internacional en el verano de 1947, de una circular que contenía sugerencias para la organización y su programa, la cual fue firmada por el entonces archivista de los Estados Unidos, Solon J. Buck. El 9 de junio de1948, fue elgido paraser unos de los vice presidentes del recién formado Consejo Internacional de Archivos, en una reunión de expertos de 8 países en las oficinasprincipales de la UNESCO en Paris, junto con el Deputy Keeper of Public Records, Hilary Jenkinson, quien había sido miembro del Comité Técnico establecido en 1931. El presidente fundador fue el General Charles Samarán, quien, junto con la administración Francesade Archivos, que tubo lugar emn Paris en 1950. Bajo la presidencia de Samaran, en la asamblea constituyente del 21 y 22 de agosto de 1950, delegaos de 23 países adoptaron el bosquejo final de los estatutos del Consejo Internacional de Archivos, y así concluyo el proceso formal de cración.

 

                Dando una mirada hacia atrás, el desarrollo del recién fundado CIA puede distribuirse en tres etapas, cada uno con una duración aproximada de una década. Durante los primeros años se trabajó en hacer una fundación sólida y en preparar el camino para un verdaderointercambio de experiencias y opinionesdentro del marco de trabajo de los Congresos Internacionales de Archivos. El anuario de la organización llamado Archivum apareció en 195, y el grupode discusión del “International Round Table on Archives” fue convocado por primera vez en 1954, gracias a la Administración Francesa de Archivos bajo la dirección de Charles Braibant, quien ambién creó las “Pasantias Técnicas Internaconales deArchivos” en el Archivo Nacional de Paris, los cuales entonces, como ahora, escasamente son apreciados por las oportunidades que a los jóvenes archivistas de tener un contacto personal.

 

                Una segunda etap comenzó con el Consejo Internacional de Archivos que inició proyectos de trabajo por si mismo entre 1959 y 1960. En cooperación con la UNESCO, se iniciaronlos planes para una, “Guide to the Sources of the History of the Latin America”y aproximadamente al mismo tiempo, el CIA estableció dos comités técnicos sobre terminología y sigilografía. Esta segunda etapa vió el establecimiento de una secretaría en la sede principal de Paris en 1963, hizo necesaria al aamplearse las tareas del Consejo y al reformarse los estatutos de la organización, la cual marcaba el paso al desarrollo posterior. Ambas desiciones se tomaron en el 5to. Congreso Internacional de Archivos en Bruselas en 1964. El CIA s consideró a si mismo una organización mundial desdesu inicio, aunque yahabía archivistas de todos los 6 continentes que participaron del Congreso en Paris en 1950, las funciones del Consejo durante los primeros años se cocemntraron claramente en los Congresos de 1966 y 1968 cuando el consejo fue conciente de los problemas archivísticos del tercer mundo y pidió que s concenmtraran los esfuerzos en el desarrollo archivístico, lo cual con la ayuda de la UNESCO, llegó a ser la tarea más importante del Consejo Internacional de Archivos.

 

                El establecimiento de la primera rama regional del CIA, la SARBICA, en 1968, y al año siguiente, la desición de esatablecer un comité especial de planeación sobre el desarrollo archivístico, marcó el inicio de la tercera etapa. Por ahora casi se ha terminado la organización de un sistema de trabajo de las ramas regionales, establecida en losestatutos de 1964 y que comenzó con la creación del SARBICA. En la estructura del primero también el crecimiento gradual del sistema de comités y de seccionales parece haber alcanzado un estado más definido. El programa de publicaciopnes que se ha desarrollado con fuerzas, está siendo innovado por el inicio de otra revista internacional y las series de manuales del CIA. Por lo tanto, el cierre de la tecera década en la historia del Consejo Internacional de Archivos ofreceuna buena oportunidad para examinar lo que se ha logrado hasta el momento, hacer un análisis de la situación actual y un estudio de las tareas y problemas futuros.

 

 

2. LA ESTRUCTURA ORGANIZACIONAL

 

                a) Asamblea General y Miembros

 

                Los miembros del comité que creó el Consejo Internacional de Archivos en Paris en junio de 1948, eran principalmente representantes del Archivo Nacional o autoridades en archivos. En la reforma adoptada por la asamblea constituyente durante el Primer Congreso Internacional de Archivos de 1950. Los estatutos establecían tres categorias de miembros: asociaciones archivísticas profesionales a nivel regional, intenacional o nacional; ionstitucviones archivisticas de cualquier tipo y archivistas profesionales como miembros individuales. La distinción entre instituciones “nacionales” y “no-nacionales”, que ya se había introducido en la asamblea fundadora, no tubo forma estatutoria sino hasta que se hizo la reforma de losestatutos el 1ro. De eptiembreed 1964, cuando una nueva “Categoria A” para las directivas de los archivos centrales o institucioens archivísticas con amplia autoridad estatal, fue separada de la “Categoria 2” previa a la membresia institucional. Al mismo tiempo se estableció una quinta categoría para los miembros honorarios distinta a la de los miembros archivistas individuales. Desde entonces, las categorías demiembros son así: A. Directivos de Archivos Centrales; B. Asociaciones de Archivos; C. Miembros Institucionales; E. Miembros Honorarios.

 

                De acuerdo con sus estatutos, el Consejo Internaconal de Archivos es una asociación tanto de instituciones como de individuos. Sin embargo, sus derechos y susdeberes están cobijados por reglas muy diferentes. Solamente los miembros nacionales de las categorías A y B tienen derecho a votar en la Asamblea General, y dondecada miembro de un país lleva dos votos, lo cual si es necesario puede ser ejercido por un solo miembro A o B; cuando hay varios miembros de un país, deben decidir entre ellos como ejercerán sus votos, la reforma a la constitución adoptada en Moscú el 25 de Agosto de 1972 asigna un tercer voto a países con estructura federal, dado que al menos un archivo central de una parte constituyente de la federación tiene la categoría de un miembro A.

 

                Las escalas de cuotas corresponden a la distinción en los derechos devotación. Mientras que los miembros de las categorías B-D pagan terifas uniformes y fijas para cada grupo, las cuales se ajustan de ves en cuando al cambio en los costos totales, las cuotas de los miembros “A”, después deun primer aumento masivo en 1968, se ha calculado de auerdo con un sistema basado en el producto nacional bruto {gross national product (gnp), por sus siglas en ingles} y el ingreso per capita (PC) de cada país desde la Asmblea General de Moscú en 1972, Las cuotas fijas posteriormente por la estructura de tares que se estableció el 1ro. De enero de 1979, varían desde un mínimo de U$S 150 que se aplica a la mayoría delos miembros del tercer mundo, hasta 7.000 y 10.000 dolares (para la USSRy E.U.). Incluyendo las contribuciones voluntarias que han sido donadas durante varios años, el ingreso total de las cuotas de losa miembros en 1979 fue aproximadamente de 108.000 dólares, más del 70% proveniente de los 21 países industriales de la categoría A, clasificados en 1.000 dólares más.

 

                La característica principal del desarrollo de los miembros del CIA ha sido el constante incremento en el número de países representados, de 17 en el año en que seestableció definitivamente el Consejo de 1950, a 33en 1953, 55 en 1960, 74 en 1968, 84 en 1972 y 113 en el otoño de 1979. Sin duda este es un testimonio impresionante para el avance archivístico logrado, cual el Consejo Internacional de Archivos ha dedicado parte conciderable de sus esfuerzos. El Congreso de Washintong de 1976 lanzó el slogan de la “revolución geo-archivística”. Deb enfatizarse que, ha ido aumetando constantemente la proporción de países del tercer mundo que tienen la categoríaA como miembros. Entre los miembros aprobados por el Primer Comité Ejecutivo de 1950, 6 representaban países de latinoamérica, Africa y Asia. De los 68 estados miembros en 1964 cerca e la mitad pertenecían al Tercer Mundo. Hoy es casi del 75%.

 

                Los miembros totales de la organización aumentaron de 192 en 1952 a 230 en 1964, luego saltó a 466 duranteel congreso de 1968 y hoy está en 751. Si se dividen los miembros en categorías, en 1953 había 29 miembros en la categoría A, 11 en la categoría B, 44 en la categoría C y 104 en la categoría D, Las cifras correspondientes en octubre 1ro. De 1979 eran las siguientes: Categoría A 141, Categoría B 25, Categoría C 405, Categoría D 163. De la categoría C actual 298 miembros, i.e. casi las tres cuartas partes, son de Francia, Italia y de lso E.U. y los 85 mi embros de los Estados Unidos y Canadá son más de la mitad de los miembros individuales en la categoría D. Por lo tanto el Consejo Interacional de Archivos incluye casi toas las autoridades nacionales de archivos y asociacioes de archivistas existentes, aún, fiuera de los países mencionados anteriormente, un gran número de agencias archivísticas y la gra nmasa de archivistas no aprovechan la oportunidad de convertirse en miembros  y así recibir las publicaciones periódicas del CIA.

 

                En general, más de la mitad de los paíse miembros con derechos a votar, han asistido a las Asambleas Generales (llamados as;i desde 1960), que se realizaron junto con los Congresos Internacionales de Archivos, inicialnmente cada tres años, y que desde 1956 se hacen cada cuatro años. En 1953, tomaron parte 20 delegaciones nacionales, en 1960 27, en 1966 38, en 1976 había 70. Las tares de la Asamblea General, el cuerpo central de control y supervisión de la asociación, incluye recibir y examinar los informes de la secretaríay de todos los órganos del Consejo Internacional de Archivos, reformar los reglamentos, hacer cambios organizacionales, elegir los ejecutivos y establecer las cuotas de los miembros. Generalmente las resoluciones de la Asamblea se llevan a cab unánimemente.

 

                b) Comité Ejecutivo, Departamento y Secretaría.

 

                El órgano directivo permanente del Consejo Internacional de Archivo es el Comité Ejecutivo, el cual es elegido por el Asamblea General. Como regla se reune una vez al año, durante varios días, para discutir y votar sobre asuntos de planeación financiera y operacional y otros asuntos básicos que afectan a la organización sobre la base de los informes relevantes presentados. En los estatutos de 1950, la Junta Ejecutiva, como se la llamó entonces, contaba de un presidente, 2 vice-presidentes(uno del hemisferio oriental y el otro del accidental, el Secretario General, el Tesorero y otros 6 miembros elegidos por períodos y regidos por dos Asambleas, donde la mitad de los miembros elegidos renuncia en cada asamblea. El nro. De miembros elegidos ha venido aumentando a medida que la organización se ha extendido - 8 en 1966, 10 en 1968, 12 en 1972 y finalmente 14 en 1976. Tanto el presidente como los miembros elegidos están ahora limitados a cuatro años, de manera que la mitad de los miembros elegidos deben renunciar cada dos años. Cuando el comité de elecciones para 1953, tres miembros en retiro fueron reemplazados por representantes del mismo país, el Comité Ejecutivo votó porque “esta conciencia no se convierta en la base para un precedente”, decisión que no ha impedido que se siga la tradición de que los puestos del Comité Ejecutivo se reserven para países particulares o grupos de países. Los 17 miembros (incluyendo el presidente) deben representar países diferentes. En 1976 se hizo una reforma de los estatutos que establece que en el futuro al menos unos de los vicepresidentes elegidos (que deben ser de países diferentes) debe representar una nación en desarrollo. La representación apropiadadel tercer mundo está tambié pendiente de una reforma a los estatutos, aprobada años atrás, en 1964, la cual permitía que los Presidentes de las Ramas Regionales del CIA que existían en ese momento, fueran miembros ex-oficiodel Comité Ejecutivo, desición quese puso en práctica en 1968, cuando se fundó la SARBICA.

 

                Mientra que el presidente y los vice-presidentes, al igual que todos los demás miembros del Comité, son elegidos por una Asamblea General, los miembros restantes del Departamento, como son el Secretario General y el delegado del Secretario General que le asignó en 1956, y quien siguiendo la reforma de 1964 debe vivir en un país del hemisferio accidental, el Tesorero y el Secretario o Secretario Ejecutivo, quien en 1968 fue hecho miembro ex-oficio del Comité Ejecutivo, todos son nombrados por el Comité. La importancia dl Departamento, a la cual se le dio la posición actual por medio de una reforma a los estatutos en 1964, ha aumentado a medida que aumenta el número de miembros del Comité Ejecutivo. La división se reune una o dos veces al año, entre las reuniones plenas del comité Ejecutivo, y se ha convertido en un órgano para un mayor control del manejo de los asuntos, y el control y coordinación de los asuntos diarios de la organización.

 

                La administración actual del CIA, la cual se inició con el Secretario general y su delegado, se ha trasladado a la secretaria en Paris, donde estáubicada la Dirección General de la UNESCO, que se organizó empleando a un Secretario de tiempo completo a comienzos de 1960. Originalemente el secretario fue conciderado el esistente general según lasección 27 de los estatutos de 1976, pero luego se le nombró Secretario Ejecutivo con la reforma de 1976 y se le asignaron la mayor parte de las tareas que inicialmentese le atribuian al Secretario General. Como lo especifican los estatutos la secretaria, que fue reforzada con el nombramiento en 1972 de 2 (luego 3) asistentes, actúa al mismo tiempo como punto de unión y coordinación de los varios órganos del Consejo de Archivos. Para cumplir adecuadamente las labores asignadas a las secretaría, ésta necesitaba el soporte de un asistente profesional. Como no fue posibleconseguir el apoyo temporalde archivistas calificados a la secretaría en Parías por períodos limitados con una solución permanente, el Comité ejecutivo decidió (en 1978) abrir un puesto permanente de un asistente, lo cual complataba la estructura de la secretaría.

 

                c) Comités y Secciones de trabajo.

 

                Al princpio, los comités del CIA se establecían predominantemente para la preparación de las Asambleas Generales y los Congresos, había comites para reformar los estatutos, para admisiones y nombramientos, y comités para programar y organizar cada Congreso Internacional. Los primeros comités ad. Hoc. Sobre asuntos o proyectos específicos se establecieron en 1953: una comisión que se reunió en el Congreso deArchivos de la Haya, paraestudiar los problemas de lasoperaciones de microfilamción a gran escala, y el comité de terminología que se reunió por primera ves en 1956 y que infoprmó en 1964 la terminación de la tarea que le fue asignada, con la aparición del ‘Lexicon of Archives Terminology’de Elsevier. Los comites de proyectos, que se establecieron con operaciones a largo plazo y que comprendian el comite editorial para la revista “Archivum”, el cual desde 1960 ha tenido sesiones periódicas con los editores de otras revistas archivísticas; y los demás comites y comisiones que desde 1959 han sido losresponsables de elaborar las distintas series de la “Guide to the Sources of the History of Nations”. En 1975 se reunieron todos en el llamado “comité coordinador” el cual terminó su trabajo con una reunión finla en julio de 1979 en Kuala Lampur.

 

                La creación delos comités técnicos para trataráreas especiales en el campo archivístico, se inició con un comité sobre la sigilografía duranteel Congreso de 1960 en Estocolmo. En 1969 basado en los informes de los grupos de trabajo establecidos y de acuerdo con las ercomendaciones del Congreso Extraordinario de Archivos de 1966, con el fin de considerar las facilidades de acceso y publicación, especialmente de la publicación microfilmada del material archivístico. El grupo que trabaja en la aplicación de la tecnología de las computadoras al campo archivístico y que se creó en 1972 por sugerencia de la Mesa Redonda, se convirtió en el Comité de la Automatización/ADP, y fuedefinitivamente establecido por el comite ejecutivo en 1974. En 1975 se aprovó la creación de un comite de conservación y restauración, qe venía discutiendose desde 1965. Los deseo de formarun comité mixto para todas las áreas de la tecnología archivística , motivados en partepor querer economizar, no obtuvieron resultados al igual que las advertencias repetidas de utilizar más los grupos que trabajan ad hoc comités existentes que eran costosos. En 1977 se crearon todos los comitéssobre problemas específicos, como un Comité sobre Educación y Entrenamiento Porfesional y un comité mixto sobre los problemas de la gestión de archivos, el cual se estableció con la ayuda del international Records Management Foundation. Se estáestudiando la posibilidad de un comité adicional para archivos audiovisuales. Entre los comités técnicos y los grupos de trabajo para tipos especiales de archivos se encuentran el Comité de Archivos de Administrativos, establecido entre 1975/75 y el Comité de Archivos de Literatura y Arte, el cual por una propuesta de la Mesa Redonda de 1975, fue creado formalmente en la primavera de 1979.

 

                 Los comités técnicos permanentes, ahora descritos simplemente como ‘comités’permanentes, comisiones y grupos de trabajo, son elegidos por el presidente del CIA de acuerdo con el Comité Ejecutivo y con las directivas del respectivo comité, quienes se nombran por 4 años cada vez. El anterior límite en el número de miembros del comité que era de nueve fue abolido cuando se hizo la última reforma a los estatutos, pero actualmentew los comités existentes se componen de 8 a 10 miembros. Se hapuesto en práctica limitar los comités a grupos relativamente pequeños de expertos, seleccionados primordialmente por su competencia profesional y subordinados sólo en base a la representación regional. Sin embargo, siguiendo el precedente del Comite de Microfilmación, tanto el Comitéde Automatización como elde Restauración, han construido sus propios sistemas de trabajo con sus mniembros correspondientes, el circulo de correspondencia de Microfilmación se extiende a más de 160 países y a varias organizaciones internacionales. Los seminarios técnicos que se organizan ocasionalmente junto con las reuniones de los comités, buscan una mayor diseminación de los resultados de los trabajos de los comités por medio de los boletines o noticias (a veces tan voluminosas como las revistas) que se publican desde 1972 para microfilmación y automatización y desde 1978 para restauración y archivos y archivos administrativos. En cuanto al intercambio internacional de opiniones, la tarea de todos los comités técnicos es elaborar normas y guías para cualquier área particular de la tecnología, y pblicar manuales para la profesión.

 

                A diferenacia delos comités técnicos con su responsabilidad más o menos definida por áreas y problemas especializados, loscomites del CIA para el desarrollo archivístico y para las publicaciones han adoptado una posición que debe ser conciderara como comités de política, inmediatamente relacionados con el trabajo del comite ejecutivo. Las dos subcomisiones niminadas en 1975 paraestudiarla política y el programa de publicaciones del CIA se conviertieron entrwe 1974/75 en un comité permanente de Publicaciones.  Los miembros ex-oficio son el Secretario general, el tesorero y los directores de las publicaciones o series de publicaciones más importantes del CIA. La idea de tener un organismo wencargado de coordinar las actividadesen el campo del desarrollo archivistico, se remota al Congreso Extraordinario de Archivos en Washintong, que opinó que en trabajo del CIA, la prioridad más alta era el programa de desarrollo para el tercer mudo. En lugar del grupode trabajo mixto UNESCO/CIA contemplado en ese momento, en 1969 se decidió crear un grupo de trabajo del Consejo de Archivos para planear, evaluar y coordinar los esfuerzos en el área de desarrollo archivístico. En 1971 en su segunda sesión, ese grupo se transforma en el comité para el Desarrollo Archivístico (CAD, por sus siglas en ingles, Committe for Archivla Development). Además delos miembros nombrados por el presidente, con base en sus cualidades específicas, un poco más numeroso que los de otros comites, losmiembros regulares son el Secretario General, el tesorero y los llamados “rappoteurs” en las distintas regiones en desarrollo, nombrados por las directivas de las ramas regionales desde que éstas se establecieron. El CAD organiza sus reuniones en el mismo tiempo y lugar de los congresos, conferencias de las Mesas Redondas y las sesiones anuales del comité ejecutivo y sus tareas incluyen la evaluación periódica de las necesidades y prioridades del desarrollo, el nombramiento de expertos para misiones de una lista de expertos que se mantiene actualizada, elexámen de solicitudes de asesoría yu el a[poyo de coordinación para proyectos concretos a travéz de la UNESCO o de otrosorganismos gubernamentales o no-gubernamentales. Para algunos proyectos el CAD puede contar con los recursos del International Archival Development Fund, el cual por iniciativa del CAD fue ianugurado en la Conferencia General sobre Planeación del Desarrollo Archivístico en el tercer mundo en 1975 en Dakar.

 

 

                d) Divisiones y Secciones regionales.

 

                La expansión del CIA y el desarrollo de las infraestructuras archivísticas en los países del tercer mundo que han sido promovidas por el ICA y que varían de región a región, condujo a la idea de crear divisiones regionales para trabajarcon los problemasespecíficos de las distintas partes del mundo en desarrollo. A lreforzar el trabajo realcionado con las regiones individuales, se busca una mayor participación de los archivos particulares y de sus directivas en el intercambio internacional de experiencias. Los precursores fueron las reuniones regionales como el Primer Congreso Latinoamericano de Archivos, Biliotecas y Propiedad Intelectual en 1952, o el Primer Congreso de Archivista e Historiadores de los países del área del Océno Indico, que se realizó en Madagascar en 1960.

 

                Las disposiciones estatutarias para la creación de las divisiones regionales fueron presentados en la reforma de los estatutos de1964. Una resolución del Congreso Extraordinario de 1968 seproclamó enfáticamente en favor de la realización de esta idea. Después de varios años de preparación, se pudo constituir SARVICA, la división regional del CIA para Asia Suboriental, como la primera división regional en el verano de 1968. Siguió lacreación en 1969 de a División Regional de Africa Central y Oriental (ECARBICA) con un mayor número de países miembros. La asociación de archiveros del Caribe, descendiente de la Asociaión Histórica del Caribe que data de 1965, se convirtió en 1975 en la división regional del CIA para los estados del caribe y las Indias Occidentales. (CARBICA). Después de fallar en los primeros intentos para establecer una división regional en América Latina basada en organizaciones existentes (el Interamerican Technical Committe on Archives, el Archives Committe ofthe Pan-American Institute of Geography and History), la Asociación de Archivos de América Latina (ALA), finalmente se incorporó como una futura región del CIA, con ocación de una reunión de vida de expertos sobre desarrollo de Archivos en América Latina promovida por la UNESCO a comienzos de 1976. La formación de la Región de Asia Sur y Occidental de Nueva Dheli a finales de 1976 y del SWARBICA bilingüe para Africa Occidental un año más tarde llenó losprincipales vacios que quedaban. Actualmente se estudian varios proyectos para el Africa Ecuatorial y Oceanía.

                 Las divisiones regionales, aunque dependen de la organización padre, tiene gran libertad para organizar su labor, aunque exista la desición de que todos los países que pertenecen a ellos deben ser o deben convertirse en miembrosd categoria A del CIA, por el hecho de que suspresidentes y rapporteurs son miembrosdel comité ejecutivo y de desarrollo respectivamente, y tengan la obligación de presentar informes regulares. Esto es cierto en cuanto a las conferenciasregionales que se llevaban a cabo cada dos o tres años antes sobre varios temas técnicos, en cuanto a los seminarios y simposios regionales que son parcialmente consolidados por la UNESCO cpomo proyectode desarrollo o por el Archives Development Fund, y en cuanto a las publicaciones periódicas de las regiones,  las cuales son revistas parcialmente convencionales, y en parte boletines informativos mimeografiados.

 

                La idea de tener secciones especiales para áreas individuales de actividad profesional con problemas especiales es más reciente que el de las divisiones regionales. Se ha avanzado en esta dirección con la propuesta, puestaen marcha en 1971 incorporar una asociación de archivistas de prensa, radio y T.V. como una sección independiente del CIA y la sugerencia de 1974 de tener reuniones seccionales aparte paralos archivista militares. Cuando la creación de secciones fue aprobada por la reforma delos estatutos de 1976, inmediatamente se pudieron crear dos secciones. La creación de una seccion de Asociaciones Archivísticas estaba de acuerdo con la propuesta hecha por el comité ejecutivo a comienzos de 1974. La creación simultanea de una sección de Archivistas de Organismos internacionales, un área problema que había sido uno de los objetivos cuando se creó el CIA en 1947/48, muestra aún mejor la idea particular tras el concepto de la sección. Al ingresar todos los miembros de una rama particular de la profesión, esta sección busca crear un foro para discutir problemas técnicos específicos que sobrepasan los estrechos límites de un comité, y al mismo tiemp un organismo independiente que represente estos intereses en el exterior. Teniendo en cuenta esto,m es importante hablar de la transformación de los recién formados comités de archivos administrativos y de archivos de arte y literatura en secciones de estas áreas.

 

 

3. ACTIVIDADES Y LOGROS.

 

                a) Intercambio de experiencia y de información. Conferencias y publicaciones.

 

                Entre los primeros objetivos generales establecidos en los estatutosdel CIA figuran la realización periódicads de Congresos Internacionales, que fomentan los contactos profesionales entre los archivistas y archivos de todos los países , y la promoción del intercambio de experiencias e ideas sobre asuntos profesionales relacionados con los archivos. Un medio importante para establecer relaciones y contactos y para transmitir la experiencia e información técnicas han sido y son las reuniones profsionales organizadas por el CIA. Además de los Congresos Internacionales establecidos en los estatutos creadores y que originalmente se realizaban cada tres años y posteriormente cada cuatro, existen las conferencias anuales más recientes de la Mesa Redonda y las reuniones y seminarios regionales sobre problemas archivísticos, que son organizados en parte, con la colaboración e UNESCO y otra organización especializada.

 

                El Primer Congreso Internacional de Archivos realizado del 23 al 26 de agosto de 1950, en Paris, después de la Asamblea Constituyente de la nueva organización, reunió más de 360 archivistas de 35 países. Los congresos siguientes se realizaron en la Haya (1953), Florencia (1956), Estocolmo(1960), y Bruselas (1964). En 1966, el CIA dejóel escenario de Europa Occidental por primera vez para realizar un Congreso Extraordinario en Washington, mientras que el 6to. Congreso Interbnacional de Archivos se realizó en Madrid en el otoño de 1968. Después de tener cerca de 500 participantes en Estocolmo y Madrid, y 600 en Bruselas, el n;umero de asistentes aumentó a más de 1000 de 62 países, incluyendo 35 de Africa, las Americas, Asia y Australasia, en el Cvongreso en Moscú en 1972. El aumento de los costos de transporte para los archivistas europeos disminuyó a 400 la lista de participantes en el 8vo. Congreso que se realizó de nuevo en Washington, aunque 77 países estuvieron representados, incluyendo 45 del tercer mundo. Para el congreso de Londres de 1980 se esperaban cercade 1200 participantes.

 

                La importancia y la influencia de los congresos internacionales de archivo se extiendemás allá del número limitado de personas que actualmente asisten a ellos. Numerosos corresponsales de todas partes del mundo contribuyen a la preparación de documentos, que en muchos casos ofrecen estudios internacionales amplios de las opiniones profesionales sobre los temas en cuestión. La impresión de los documentos de los Congresos en diferentes idiomas y la publicación posterior de todas las ponencias hace que losresultados esten disponibles para todos los profesionales. Los informses y los documentos de los congresos cuidadosamente preparados, probablemente son más importante para el beneficio profesional de los congresistas que las discusiones en las sesiones plenarias en las cuales normalmente seda la lectura de las proposiciones preparadas, un fen;omeno que loscongresos de archivo tienen en común con otras grandes reuniones internacionales de este tipo. En las reuniones seccioales especialidades se presentan opiniones más completas. Sin duda existe una gran importancia de los congresos en cuanto a foros para discusiones técnicas y contactos personales ebntre los archivistas de todos los países y como una oportunidad para conocer mejor a los archivistas y las instituciones archivisticas del país de sus regiones.

 

                Para una discisión más profunda sobre los problemas especializados actuales en circunstancias más familiares, Charles Braibant inició las conferencias internacionales de la Mesa Redonda de Archivos, cuando fue presidente del CIA en 1953. Las reuniones anuales de Mesa Redonda que se iniciaron en Paris en la primavera de 1954 se suspendieron en los años que se realizaron los principales congresos. La Mesa Redonda, que buscó originalmente su propia organización, se incorporó a los estatutos del CIA por medio de la reforma legal de 1964. Sin embargo, aún hoy tiene todavía su propia junta, la cual es elegida cada 4 años y consta de un presidente, un secretario y tres asesores que incluyen el Secretario Ejecutivo del CIA y un representante de la nación huesped de ese momento.

 

                Las conferencias de la Mesa Redonda estan restringidas a los archivistas profesionales de los países miembros, y originalmente tuvieron un promedio no superior a los 30-35 participantes. A medida que el CIA fue creciendo, a partir de finales de los años60, también aha aumentado el nro. De miembros dela Mesa Redonda con la 14a. Conferencia de la Mesa Redonda en 1973, el nro. Departiciapentes fue restringido a 2 delegados por cada país miembro (o 3, en el caso de estados federales). Desde la adopción de estas nuevas regulaciones, 70-90 archivistas de 40-45 países han asistido a cada una de las conferencias, incluyendo los representates de los organismos internacionales y expertos y observadores invitados. Estos ofrecen una nueva oportunidad para verdaderasdiscusiones especializadas. Los informes elavorados antes de la conferencia sirven de base para la discusión  sobre varios temas de la misma, los cuales por regla, son determinados por la secretaria con base en las respuestas de un cuestionario que circula previamente. Los informes y discusiones de la Mesa Redonda se imprimemn como una serie separada de publicaciones, quehasta ahora (con una excepción) se encuentran dis[ponibles solo en Francés.

 

                Los temas cambiantes de los congresos y conferencias se han ido ampliando desde asuntos básicos de comprensión archivística y el rol de los archivos al servicio de la administración y la investigación hasta progresos corrientes en el campo de la tecnología archivística. Entre los tópicos básicos tratados se encuentran el concepto mismo de archivo y las funciones del archivista (RT ‘62, ‘70), la historia de los archivos (CA ‘68), bibliografías y terminologías archivisticas (CA ‘53, ‘64, RT ‘75), presupuestos archivísticos (RT ‘73), y el estudio de posibles normas archivísticas (RT ‘78). Con el propósito del CIA de traspasar las fronteras nacionales, se han realizado varias reuniones para tratar los problemas de las relaciones internacionales en el campo archiv;istico (RT ‘61), los archivos de organismos internacionales (RT ‘61, ‘71), cooperación internacional en el desarrollo archivístico (CA ‘72, ‘76), y los problemas de los reclamos hachas con relación a la reconstrucción de las herencias archivísticas nacionales (RT ‘77). También traspasaron los límites nacionales los debetes sobre la facilidad del acceso a los archivos (CA ‘66, RT ‘67, CA ‘68, ‘76). La organización de los archivos estatales y públicos se basa en la (RT ‘57, ‘69), pero se ha dado amayor atención a los problemas de los archivos que no esan en el dominio público como son los archivos privados y administrativos (CA ‘50, ‘56, ‘68) los archivos eclesiásticos (CA ‘59), y literarios, artísticos y arquitectónicos (RT ‘58, CA ‘72, RT ‘75). Se ha discutido la relación entre los archivos y la administración gubernamental (RT ‘57, ‘79), la importancia de los archivos para la economía (RT ‘58), y para las distintas ramas de la ciencia, para la historia del arte y la geografía, para la investigación histórica en general y para sus disciplinas especializadas, historia social, economía y agricultura (CA ‘53, RT ‘58, ‘59, CA ‘60, RT ‘63), sin olvidar elposible rol de los archivos en la educación y en el trabajo publicitario histórico-político (RT ‘54, ‘74).

 

                Al tratarlos problemas concretamente profesionales del trabjo archivístico, la principal área de estudio ha sido el importante campo de la gestión de archivos incluyendo el almacenamiento inmediato(centros de archivo) y la evaluación archivística (CA ‘50, ‘56, ‘68, ‘72, ‘76). Se han estudiado los procedimientos de ordenamiento y las ayudas de búsqueda o localización (RT ‘59, ‘62), la ocumentación archivística (CA ‘72) y la colección y publicación de material impreso oficial y fuentes audiovisuales (RT ‘70, CA ‘72). En varias ocasiones seha nestudiado los asuntos relacionados con los sellos (CA ‘64, ‘68, RT ‘73). El intercambio de experiencia en los distintos campos técnicos ha sido especialmente fructífero y aparece continuamente en las agendas de los Congresos Internacionales. A los problemas relacionados con la construcción y equipamento de las edificaciones de archivo (CA ‘56, RT ‘63, ‘65), y al estudio de la técnicas de restauración, conservación y reproducción, se hasumado el nuevo rol, el procesamiento automático de datos en los archivos (CA ‘64, TR ‘65, ‘71). Aquí como en muchas otras áreaslas deliberaciones de los congresos se hicieron en le marco de trabajo del comité técnico, a medida que estos se iban estableciendo.

 

                En años recientes, la investigación para intensificar el intercambio de opiniones y darle una mayor profundidad técnica, ha hecho que además de las reuniones anuales que están abiertas a todos los países miembros (Congresos o reuniones de la Mesa Redonda), se realicen reuniones sobre temas específicos o limitados a regiones específicas, las cuales son en parte, organizadas por los comités y en parte por las recién formadas divisiones regionales del CIA. Además de las conferencias regulares de las distintas regiones realizadas cada dos o tres años, y de las reuniones periódicas del comité técnico, debemos mencionar las conferencias especiales como la Conferencia General sobre Planeación del Desarrollo Archivístico del Tercer Mundo que se realizó en Dakar en 1975, y sobretodo l;os simposios y seminarios sobre asuntos profesionales tales como entrenamiento archivístico, gestión de archivos, restauración, microfilmación, procesamiento de datos o fuentes oralesquepor lo general también se realizan en las regiones y que frecuentemente son ideadas y apoyadas por UNESCO. Aquí también losinformes y los resultados de los estudios son en partes resumidos y se encuentran en las distintas publicaciones del CIA.

 

                La más importante de estas publicaciones ha sido, hasta ahora, la revista “Archivum”, editada en Paaris, y que hoy cubre lospaises miembros del CIA, con más de 100 corresponsales. Después que se p[ublicó el volumen Y con lasponencias del congreso creador de 1950, la edición y publicación de las ponencias de los congresos, llegaron a ser una de las principales labores de la revista, cuya función fue formalmente reconocida en los estatutos del CIA revisados en 1964. Las bibliografía internacional de nuevas publicaciones en el campo de archivos, que comenzó con una sección del volumen anual de 1952, tubo que descontinuarse después de la publicación (en 1964) del volumen especial de los años 1958/59. La crónica sobre “Actividades de los Archivos en el Mundo, iniciada en el volumen 3 (1953) y ordenada por países, se descontinuó después de la aparición del volumen II en 1963. Desde entonces, además de los informes de las conferencias han aparecidos artículos especiales sobre temas específicos queson un poco estructurados a lo largo de escritos similares y que son informes de varios países sobre áreas específicas de interes tales como los archivos notariales y municipales, o compilaciones tipo manual tales como el compendio de cuatro volúmenes sobre la legislación de archivos, el importante Directorio Internacional de Archivos cuya ;ultima edición fue en 1975 (primera edición) en 1956), o la muyvaliosa “Bibliopgrafía Básica Internacional de Archivos”, el cual recoge una aproximación bibliográfica anterior en unja forma diferente.

 

                Aunque “Archivum” dentro del contextodelas ponencias de los congresos también publicaba las minutas de las Asambleas Generales y los informes de los comités aprobadas por estos, el comité ejecutivo propuso, en 1968, que se deb;ia crear otro boletín de información  que diera noticias actualizadas de los eventos internacionales en el mundo archivístico, informara sobre el trabajo de las recien creadas divisiones regionales, y que tubieran importantes notas técnicas de los países m,iembros. El boletín del CIA que se ha publicado dos veces al año desde 1973, harestringido su iinformación tipo carta a las actividades archivísticas de UNESCO, del CIA y de sus distintos organismos. Por decisión del comité ejecutivo aparecerá desde 1979 un “International Journal of Archives”, como un medio más para intercambiar opiniones y experiencias profesionales a nivel internacional, y publicará dos veces al año artículos e informes en ingles y francés sobre problemasespecíficos de los distintos aspectos del trabajo archivístico.

 

                Las publicaciones de los comités técnicos del CIA existentes no se veran afectadas con la creación de esta nueva publicación. Los bl;etines deestoscomités sobre microfilmación y automatización (ADPA), que sepublican anualmente desde 1972, son considerados revistas esenbcialmenteprofesionales sobrecampos específicos. Esto es igualmente cierto sobre el boletín del del Comité de Archivos Administrativos que se inició en1978, mientras que “Las noticias sobre conservación” y “CAD Information”, hojas informativas del Comité de Restauración y Desarrollo, que también se iniciaron en 1978, son más del tipo de cartas. Todos los boletines del comitése imprimen sin la ayuda económica del Consejo de Archivos, sino con la financiación de archivos particulares o de las autoridades archivísticas mismas. El CIA parcialmente subsidia las publicaciones de las distintas Divisiones Regionales: “Archivos del Asia Sur-Oriental”de la región SARBICA creada n 1968, “Archivos del Caribe (creada en 1973), “el Boletín Interamericano (creado en 1974) y el más reciente ‘SWARBICA Journal’ (creado en 1978), junto con “Los Archivos Arabes” (1975/76) y el “ECARBICA Journal” (1973/77), que son hojas informativas que hasta ahora so0lo han aparecido irregularmente debido al costo y que se beneficiarían si tuvieran una mayor circulación.

 

                Además de las revistas mencionadas, el programade publicación del CIA se ha ampliado en los últimos años, lo cual aparece resumido en el ‘Directorio del CIA’(revisado anualmente desde 1978), y que también incluye las ponencias de la Mesa redonda (13 volúmenes hasta la fecha), las series de inventarios coordinados por el CIA, las cuales forman la ”Guide to thwe Sources of the history of Nations), los estudios que se han realizadospor fuera de los contratos con UNESCO, los ‘DBAStudies and Research’ y en parte en las llamadas series “verdes” de l Consejo de Archivos, y las series recien comenzadas de “Manuales el CIA”. En los siguientes párrafos se hablará del contenido de algunas de estas publicaciones.

 

                No sólo la multiplicidad de vistas y publicaciones que aparecen bajo el escudo o que tiene la ayuda del CIA, enfatizan la necesidad de continuar atendiendo la diseminación regular de la información bibliográfica sobre los escritos internacionales relacionados con los archivos. La “biblioteca internacional” que se ha formado en Paris con el canje de revistas y publicaciones de archivos establecido por funcionarios editores de “Archivum” debe servir como base parael deseado centro de documentación de escritos internacionales relacionados con archivos. Hasta ahora, la falta de funcionarios y equipo apropiado ha limitado la explotación de estas fuentes bibliográficas, y realmente sería deseable y de acuerdo con la resolución que pasó en el congreso extraordinario de archivos en 1966, de expandir estos principios hacia aun centro de información y documentación bibliográfica para la ciencia archivística internacional, con la publicación regular de información bibliográfica o resúmenes. Un proyecto de esta naturaleza ya se contempló como plan a término medio para los años 1978-82.

 

                B. Medidas para una metodología profesional posterior en las distintas áreas de administración y tecnología archivística.

 

                Dentro del objetivo del estatuto creador, el intercambio de opiniones y experiencia sobrea asuntos técnicos es el punto de partida para el fomento activo y la coordinación de proyectos de trabajo  internacionales en los campos de la administración de archivos y de la tecnología archivística. La comprensión de algunos problemas archivísticos similares en varios países a trascendido a una compilación comparativa de las distintas tradiciones y experiencias y se ha intentado hacer una formulación de una terminología y normas comunes que a su vez proporcionen la base para un intercambio profesional más copleto y así a la vfez, para un futuro desarrolo profesional.

 

                El problema de un vocabulario archivístico internacional apareció en las reuniones profesionales anteriores a la Primer Guerra Mundial y resurgiero ndurante los años 30. Sobre la base de la “pareparació n de un vocabulario archivístico” presentado en 1953 por el recien nombrado secretario dela Mesa Redonda, R. H. Bautier, un comité tecnico del CIA establecido en 1956, cpompiló el “Lexicon of Archives Terminology” en seis idiomas, que fue publicado por Elsevier en 1964. Aunque fue un inicio útil Elsevier Lexicon tenía una limitada aplicación. Muy pronto que do obsoleto por una serie de nuevas listas y diccionarios terminológicos de otro países, algunos delo cuales se publicaro al tiempo con El Lexicon, mientrasque otros se publicaron durante los años sighuientes. Así pues, desde 1976/77 hay un nuevo proyecto apoyado por UNESCO, para la compilación de un glosario multilingue de terminología usada en las disciplinas relacionadas como son la bibliotecología y las ciencias dela documentación.

 

                Las normas fueron el tema de la 18a. Conferencia de La Mesa Redonda en Nairobi en 1978, donde la posición de la conferencia sibolizó directamente el vinculo de deseo de una normalización con el progreso del trabajo archivístico en los países del tercer mundo. Un aspecto de eso es la alaboración de un modelo estadístico para los distintos campos de actividad archivística: un proyecto iniciado en 1977/78 bajo contrato con UNESCO y anunciado por la comparación estadística financiera de los recursos presupuestarios disponibles para el trabajo archivístico en varios países, los cuales se discutieron en la reunión de la Mesa redonda de Luxemburgo en 1973. En 1977/78 se inició la formulación de un modelo de ley de archivos (un studio de la UNESCO hecho por S. Carbone y R. Gueze, 1972), basado en un análisis comparativo de lasleyes sobre archivos existentes, también cae en la categoria de normalización, al igual que el estudio de posibles requisitos internacionales para el status de los archivístas. También debemos incluir aquí las pruebas de normalización y coordinación relacionadas con el entrenamiento, icluyendo el ICA Training Committee, recientemente establecido, la elavoración y publicacíon de pautas para el manejo o gestíon de archivos no activos y la evaluación de archivos (e.g. el manual compilado por A. W. Mabbs y G. Dubosq 1970) junto con una investigación sobre los aspectos legales de intercambio internacionales de archivos y sobre la valides legal de las películas. También puede llevar a la realización de normas profesionales, las investigaciones comparativas sobre la compilación y el procesamiento de varios tipos de materiales archivísticos, como son los archivos notariales y administrativos y los archivos oficiales impresos y audio-visuales.

 

                El trabajar en las distintas disciplinas de la tecnología archivística sirve para “fomentar todas las medidas para la conservación. Protección y defensa... de la herencia archivística de la humanidad” como se establece en los objetivo de los estatutos del CIA. Los debates del congreso sobre el diseño y el equipamiento de los edificios de archivo llevó a que en 1966 se hicieraun manual compilado por N. Duchein, que sirviera como una ayuda internacional de orientación y cuya versión revisada en ingles fue el 1er. Volumen de la nueva serie de manuales de las CIA en 1977. Los problemas especiales de la construcción de archivos en países tropicales fuee el tema de un estudio conjunto UNESCO - CIA en 1975. Manuales sobre la restauración  de archivos y la tecnología de la microfilmación y las normas básicas para el equipo de talleres apropiados son el resultado de un intenso trabajo realizado con los comités técnicos del CIA, que aclararon particularmente, el valor práctico de un intercambio internacional de experiencias. Las reuniones y seminarios organizados por el comite de automatización, sin duda alguna, tamnbién han contribuido al nuevo desarrollo de la metodología profesional.

 

 

                c) Medidas para un nuevo desarrollo archivístico, particularmente el entrenamiento profesional y avanzado.

 

                El fomentar el desarrollo archivístico y el entrenamiento o capacitación profesional de los archivistas en todos los países fueron puntos conciderados en la lista de objetivos de los estatutos del CIA durante el congreso de Archivos de Moscú en 1972. En 1968, la Asamblea General de Madrid había aprobado la desición del Comité ejecutivo de dar prioridad a las medidad relacionadas con la ayuda para eldesarrollo archivístico. El Committee on Archival Development (CAD) fue creado en 1970. Luego, en la ‘General Conference on the planning of Archival Development in the Third World’ en Dakar a comienzos de 1975, se creo el International Archival Development Fund, de manera que el CIA pudiera financiar sus propios proyectos, especialmente emn los casos donde, a pesar de la urgencia, no se dispone de la ayuda por parte de otras fuentes, o no se tien lo sufiecientemente rápido. Donaciones de los fondos de Algeria y Nigeria, Iran y Yugoslavia icieron posible que el Fondo iniciara operaciones, aunque las respuestas a las solicitudes para contribuciones ha disminuido de lo que originalmete se esperaba. En cuanto a la organización y financiación, el principal peso del trabajo en el desarrollo archivístico en los países del tercer mundo, naturalmente seguirá siendo asumido por UNESCO, y los grandes proyectos por PNUD que actúa a través de UNESCO. La lavor del CIA, y de su Development Committee que por su parte trbaja en estrecha colaboración con las distintas Divisiones regionales del CIA, es la de actuar como un estimulo con el fin de coordinar los proyectos de desarrollo, los cuales aparecen listados en el catálogo del CAD sobre necesidades de desarrollo, y de transmitir solicitudes concretas de ayuda a financiadores tales como UNESCO, estados o instituciones miembro o, en casos especiales, al Development Fund bajo la responsabilidad del Comité. Otra labor del CIA es la de proporcionar expertos para seminarios profesionales, capacitación o misiones de desarrollo,m donde el echo de que muchosde estos expertos procedan ahora de países del tercer mundo, puede servir como símbolodeldeseadpo progreso en el desarrollo archivístico.

 

                El propósito de este informe no es recapitular las evaluaciones críticas sobre el tema de la ayuda al desarrollo archivistico ofrecida en los informes de los congresos de Archivos de Moscú y Washington ni tampoco describir y numerar con detalles lo que el CIA, tanto solo como con la ayuda de la UNESCO, ha logrado en el campo del desarrollo archiv;istico. El balance de los resultados logrados y los programas de trabajo, especialmentede los últimos años, es realmente impresionante, aún si al final solo una parte de las expetativas algo remotas, se pudieran realizar. A menudo se solicita la financiación de nuevos edificios de archivos, pero esto no está dentro del dominio del CIA. Su labor principal también está relacionada con la metodología y las técnicas profesionales, y muchos, si no la mayoría, de los proyectos mencionados en los párrafos anteriores han sido concebidos con base en las necesidades especiales del desarrollo archivístico en los países del tercer mundo. El “Manual of tropical Archivology” editado por Y. Perotin, fue una de las primeras publicaciones del CIA. La elavoración, no solo de normas para dificios de archivo y talleres técnicos, sino también de modelos de leyes de archivo y reglamentos de personalm son objetivos importantes enj estos países don de las instalaciones técnicas y losfundamentos legales deben ser construidos desde el comienzo. Misiones individuales financiadas por UNESCO, o en casos aislados por el Fondo, ayudan adaptar las normas propuestas a las circunstancias individuales de los países específicos.

 

                Se ha dado una gran prioridad en el campo del desarrolo archivistico a vigorizar las facilidades de capacitación. La creación de centros regionales de capacitación en Dakar, Accra, y Córdoba que se ha lgrado gracias al apoyo ténico y publicitario del CIA y el inicio de instituciones similares en Dheli y Bagdag pueden considerarse un suceso inicial importante. La expansión y el refuerzo profesional de los centros existentes, el establecimiento de otras instituciones de capacitación nacionales y regionales, y sobre todo de centro técnicos y talleres modelos para tácnica de restauración y reproducción, se encuantran entre las primeras necesidas y se han colocado en los primeros lugares de las resoluciones de los distintos simposios regionales sobre capasitación archivística, organizados recientemente por la UNESCO y las divisiones regionales del CIA. Tanto el CIA como sus comités continuarán trabajando para estimular los esfuerzos requeridos. Objetivos similares también se incluyen en el plan a término medio.

 

 

                d) Mejorar las facilidades al usuario y las guias de localización.

 

                El cuarto ítem en el párrafo 2 de la sección de objetivos en los estatutos creadores habla de los servicios al usuario, el mejoramiento de las facilidades del servicio ;para la invesztigación académica, “para facilitar el uso más frecuente de los repositorios y el estudio eficáz e imparcial de lo documentos archivísticos” (tal como lo dicela versión reformada de los estatutos) “haciiendo que sus contenidos se conozcan más y estimulando un fácil acceso a los repositorios”. Una frase adicional con el fin de hacer que las reproducciones el material archivístico estén disponibles más ampliamente, fue omitida en la reforma estatutaria de 1964, aunque en los congresos siguientes de 1966 y 1968, dentro de los confines del tema principal, ‘La apertura de los Archivos’, se libera la publicación microfilmada, tal como sse había hecho en forma sistemática en los Archivos Anglosajones.

 

                ‘Libera de las restricciones el acceso a los archivos’y colaborar internacionalmente en este sentido, fueron los temas de las sesiones del Congreso Extraordinario sobre Archivos realizado en Washington en 1966. Las resoluciones finales buscaban un cambio mundial en las condiciones de acceso y en las facilidades para el usuario, lo que llevo a que se crearan grupos de trabajo ad hoc sobre la libertad de acceso y las posibilidades de usar micropelículas para las publicaciones documentales. El resultado de las investigaciones fue el informe que Ch. Kecskemeti presentó al 6to. Congreso Internacional de Archivos en Madrid en 1968, el cual seeditó como una publicación separada junto con la documentación factual acompañante. “La revolución en el ecceso y el uso” fue el tema de una de las sesiones plenarias del 8vo. Congreso, el cual trató de evaluar los avances logradosdurante los 8 años siguientes del Congreso de Madrid. El informe presentado confirmó un aumento constante en el número de usuarios y en la variedad de temas escogidos por estos. Como resultado directo de las recomendaciones del CIA, muchos países infoprmaron una reducción del período limite de cierre de 50 años a 30 años. El creciente uso de la reproducción  moderna y de los procesos de indizacion crearon espectativas al progreso futuro de las facilidades investigativas. Los comites de microfilmación y automatización continuaron trabajando en sus respectivos asuntos.

 

                Una importantísima contribución al desarrollo de las guíasde localización que fue respetidamente solicitada en el contexto de los debetes del congreso sobre facilidades de uso, está realizando con un proyecto de inventario a gran escala en la “Guide to the Sources of the History of Nations”, que comenzó desde 1959 con un contrato inicial entre UNESCO y el CIA para hacer el inventario de las fuentes de archivo para la historia de Latinoamerica. Paralelo al “comité técnico” establecido entonces para coordinar la producción de los volúmenes Latinoamericanos, se estableció un segundo comité según las recomendaciones de la 12a. Conferencia General de UNESCO de 1963, para que sehiciera un inventario sobre las fuentes e la historia de Africa Negra en los archivos de Europa y Norteamerica. Luego en 1967/68, se decidió extender el proyecto, financiado por otros contratos para incluir Asia, Australasia y el Norte de Africa. Las fechas iniciales para su terminación sólo pudieron cumplirse paraparte del trabajo. En 1966, se publicó el primer volumen del inventario que trataba de las fuentes de la Historia Latinoamericana disponibles en los archivos españoles. Durante la década siguiente, salió el volumen II en la serie Latinoamericana (serie 1) de la “Guia”. Entre 1970 y 1978, aparecieron los 10 primeros volúmenes de la serie 2, “Africa al Sur del Sahara”, y desde entonces aparecieron los primeros volúmenes de la serie 3. Las conclusiones de este enorme proyecto que puede verse ahora, con más de 10.000 páginas impresas ya publicadas, es indudablemente, un grabn exito de la colaboración internacional de los archivistas. Claro estáque el trabajo de inventario, debe continuarse, tal como se ha solicitado reieradamente con la microfilmación del material contenido en las “Guias” de manerta que puedan ponersea disposición de los países del tercer mundo.

 

                Como conbsecuancia de este proyecto de inventario, se inicio un estudio del inventario sistemático de las fuantes de las historia arquitectónica y con la producción de una guia para los archivos de los distintos organismos de las Naciones Unidas. Futurosplanes buscan la edición coordinada de nuevas y uniformes guias resumidas de los archivos de todos los países miembros del CIA y un avance en la información de las guias de localización existentes en los distintos países y archivos, los cuales además de estar incluidas en los extractos bibliográficos de los proyectos también están disponibles por medio de un proyecto de publicación con microfichas. Sobre esto se hizo una prueva, usando la versión en microfichas de los inventarios del Africa Negra desde al serie de la “Guide to the Sources of the History of Nations”.

 

 

                c) Colaboración con otros organismos en el campo de la información y la documentación.

 

La última frase en la sección de los objetivos de los estatutos originalesdel CIA dice “Cooperar con todos los organismos relacionados con la documentación de la experiencia humana y el uso de tal documentación para beneficio de la humanidad”. Es de gran satisfacción la colaboración de UNESCO que fue como un padrino en la creación del CIA, aunque no se mencione específicamente en los estatutos. Como un organismo internacional no-gubernamental (ONG) desde su creación, el CIA ha participado de vez en cuando como asesor en proyectos conjuntos tales como la prepagación de la conversión para la protección de la cultura a comienzos de 1950. Reconocidos desde 1962, como un ONG asesor dela categoria A, a tenido el derecho de hacer comentarios oficiales saobreel presupuesto y propuestas deprograms dela UNESCO,y de enviar observaciones a las conferencias generales. Su colaboración fue mayor alcreaarse el UNESCO departament for documetation libraries and Archives (DÍA) que existió hasta que fue absorvido por la nueva división del programa general de información (TGI) en 1974. El CIA envía observadores a las reuniones del consejo inter-gubernamental nombrado para administrar el programa general deinformación y su comitéasesor. El consejo también está bcomprometido en la planeación de proyectos individuales realcionados con archivos, y en la planeación de los nuevos UNESCO Records and Archives Management Programme (RAMP). Además losrepresentantes deUNESCO, generalmente especialistasen archivos, asisten regularmente a las reuniones del comité ejecutivo, congresos profesionales y Asambleas Generales del CIA como observadores oficiales.

 

                UNESCO ha financiado la labor del CIA desde los primeros años al igual que l;o ha hecho con otros ONG. La ayuda presupuestaria regular fija paralapublicación “Archivum” y para financiar la asistencia de archivistas de países endesarrollo a eventos organizados por el CIA, a subido de U$S4.500 en 1978 a U$S21.800 en 1979, lo cual es un aumneto conciderable, aún si se tienen en cuenta la dvaluación y el aumento en los costos de impresión. La labor del CIA recibe otra ayuda conómica por parte de contratos de trabajo para proyectos específicos, esutdios especiales y reuniones profesionales o realizaciones a largo plazo como el proyecto de la “Guia” que lo ha financiado desde 1959. Algunos de los resultados de los proyectos conjuntos UNESCO/CIA sean publicados en las series de estudios creados por los departamentos DBA (documentation, Libraries and Archives: Studies and Researchs) y en alguans publicaciones de la OCA.

 

                De vez en cuando, el CIA recibe también ayuda financiera de otros organismos para proyectos especiales, especialmente de funciones internacionales, tales como las fundaciones Rockefeller y Ford, las cuales dan fondos para copnferencisa profesionales, asesoria, archivística y misiones en búsqueda de datos en Latinoamerica y Africa. El trabajo archivistico en Latinoamérica esta financiado por la OEA. A solicitud del congreso realizado en Washington en 1966, el American Council on Library Resourses (CLRS) durante varios años acontribuido con los proyectos del CIA, incluyendo la ampliación del edificio donde se encuantra la secretaría de la organización.

 

                La frase sitada de los estatutos, se refería menos a la ayuda financiera que a la colaboración técnica en asociaciones con los objetivos similares en el camp[o de la información y documentación.

 

                 Teniendo este objetivoa en mente el comite ejecutivo aprobó la formación, en 1953, de un comit;é conjunto de los tres ONG que trabajaban con archivos, bibliotecas y documentaión, el CIA, la IFLA (International, Federation of Library Associations) y la FIND (Federación Internacional de Documentación).

 

                Sin embargo, aunque las tres organizaciones enviaron delegados a los congresos internacionales, pasó mucho tiempo antesde que fuera eficaz una cooperación más intensa. Se hicieron algunos contactos enel contecto del DBA de UNESCO, creado en 1967, y de su comite asesor, el IACODIA (International Advisory Committee for Documentation, Library and Archives), en el cual estaban re[presentados los tres ONG, p[ero especialmente en la preparación de la conferencia internacional de la UNESCO, NATIS (Conference on the Planig of National Infrastructures for Documentation, Library and Archives) en el otoño de 1954. El comité mixto que luego recibió, dio esperanzas paraque hubiera una comntinuidad regular de contactos en el futuro. Para 1980 se propuso una sesión conjunta de las tres divisiones. Se buscaba la cooperación en áras especializadas donde se formará un comité directo mixto CIA/IFLA para la restauración de libros y documentos, de acuerdo con una reunión de trabajo en 1971 y con el nombramiento reciente de Joint Project Committee on Record Management, con la colaboración del International Record Management Foundation (IRMS) seg;un una recomendación del congreso internacional de Archivos realizado enm Washington en 1976. Al planear futuros congresos debe incluirse el resfuerzo a la cooperación en otras áreas especializadas.

 

 

                4) Problemas actuales y posibilidades futuras.

 

                Nuestro análisis de la estructura organizacional del CIA no muestra porblemas serios en este área. Sin duda essorprebndente que a pezar de las falta de istematización y de muchas adiciones y extensiones que se han improvisados durante décadas se han desarrollado formas prácticas completas de organización que han permitido seguir avanzando en el crecimiento del consejo y de sus labores. El sistema de trabajo de las divisiones regionales, básicamente un concepto exelente que mno existe en lamisma forma en ningún otro organismo internacional similar, aún necesita completarse y elavorarse en algunos aspectos: aunque debe tenerse cuidado de no perder los lazos de union con el organismo principal de la organización padre. Ya se han tomado las medidas necesarias para mejorar laestructura del comite del CIA y la coordinación con el trabajo del comité, además, las labores que deben realizarse y la forma como deben lograrse avogan por una continuación de los comités técnicos existentes. Los comitesde políticas parecen ser indispensables para el funcionamiento del consejo. Sin embargo, las repetidas advertencias en contra de cualquier aumento en el nro. De comités deben escucharse más seriamente ene el futuro, de manera que los grupos de trabajo ad hoc para los proyectos especiales con límite de tiempo queden claramente diferenciados de los comites permanentes.

 

                Debe revisarse la organización de las sesiones, cuyo nro. aún puede aumentar tneindo encuanta la posibilidad de tener algunos comités que sirvan como putos de partida para nuevas secciones.

 

                La suficiencia y estructuras de los organos directivos centrales del consejo realmente no requieren unj cambio básico aunque si debe evitarse que crescan el comité ejecutivo y el Bureau pues se harí dificil de manejar. La secretaría, unaves que se nombre el segundo archiviosta profesional, debe colocarse en una posici;ón que le permita hacer frente las labores quese le asigne en forma eficaz como laha hecho hasta ahora, aunque ciertamente ayudaría, si una de las aministraciones de archivos nacionales concidere posible ayudar con archivistas jóvenes a realizar tareas especiales en forma temporal. Como en el pasado, igual que en el futuro gran parte del trabajo deberá delegarse. Talvez esto es tambien válido en cuanto a la colaboración con prefesiones relacionadas.

 

                En la laborde los comites, divisiones regionales y seccionales, como en la ejecución de conceptos trascendentales del programa a medio plazo, surge el interrogante de la financiación. Las reformas y el ajusto periódico delas cuotas de los miembros indudablemente ha creado una base financiera mucho más sólida. Las contribuciones de UNESCO han aumentado gradualmente aunque se espere urgentemente un aumento posterior. Lacontabilidad actual presenta un cuadro mas bien favorable, pero esto no se debe ocultar el hecho de que muchos logros importantes del CIA, una gran parte de sus publicaciones, los congresos y reuniones y hasta las reuniones de comites y conferencias seccionales, han sido posibles sólo gracias a que el consejo, conciderado explícitamente un organismo no-gubernamental, este financiado en gran parte por las contribucxiones de un nro. limitado de administraciones archiviasticas nacionales, las cuales sobrepasan las entradas por parte de las suscripciones. A estos se suman los esfuerzos personales de lo que es igualmente un circulo relativamente limitado de archivistas comisionados. La administración archivística francesa proporciona la localización para el secretario y parte de su equipo. Los boletines de los comites son publicados por naciones e instituciones miembros, sin tocar los recursos del CIA y el CIA y UNESCO sólo pueden cubrir los costos de transporte a las reuniones del órgano directivo y de los comités de algunos expertos que asisten a l;os países en desarrollo. Resta confiar en que se continue con este tipo de ayuda, a la vez que se busca una futura participación de las administraciones que hasta ahora no se han tomado parte activa.

 

                Talvez el problema más importante es el promover la participación en el trabajo del CIA. Uno de los documentos subsidiados se refiere a la relación del archivista con el CIA. Se ha informado progreso al atraer archivos nacionales y asociaciones de archivistas existentes al trabajo del CIA, pero por otra parte, está limitado a un nro. Comparativamente restringido que surge en su mayoría de unos pocos países. Una proproción substancial de miembros de las categorías C y D son solo suscripciones anuales a “Archivum”, que, claro está, aún así las hace valederas. Actualmente se distribuyen cerca de 1500 copias de “Archivum” por suscripciójn y ventas individuales. Se imprimen 1000 copias de cada edición del “ICA Bulletin” y un nro. similar es el objetivo del International Journal of Archives. Las tiradas estimadas para las comunicaciones individuales están entre 500 y 1000. Sin embargo, esto realmente significa que además de la participación activa limitada tien contactos y correspondencia con solo una parte relativamente pequeña de archivos y archivistas en los 100 estados miembros del CIA. La “International Archives Week 1979” organizada por la sección del CIA de asociaciones archivisticas trató de aumentar la publicidad del trabajo de los archivos internacionales. En el futuro se debe poner más atención a las eficiencias en la publicaión de los trabajos del CIA. Solamente así se podrá obtener una mayor respuesta a la ayuda por parte de los archivistas de todo el mundo, lo cual se requiere urjentemente como base para la labor futura del CIA y fortalecer su posición respecto a la UNESCO y a las organizaciones profesionales competentes dentro de los programas de trabajo desarrollados por el CIA y UNESCO, no faltan labores que sean importante y recompensadas para nuestra organización en los años venideros.

Publicado el: 22/02/2013 / Leido: 4607 veces / Comentarios: 0 / Archivos Adjuntos: 0

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